Tengo la sensación de que la escena de vinos en Chile está agarrando vuelo. Que esos vinos del sur, que los MOVI, que dos o tres nuevos pinot y, claro, que la alucinante cata que acabo de tener con Louis-Antoine Luyt (su País de Quenehuao 2009 es, por bien lejos, el vino más entretenido que [...]