Un nuevo Descorchados
Por Patricio Tapia

En Galicia. En la zona de Amandi, Ribera Sacra. Viñedos que se suicidan en el río; inclinaciones imposibles. La viticultura es alpinismo. Voy con Raúl Pérez, un viejo entrevistado. Le hago un perfil para Wine & Spirits. Estamos allí, con el Sil de fondo, serpenteante. Los dos en la cima de un cerro, viendo el espectáculo, el drama de esas viñas lanzándose al agua, como pingüinos desesperados zambulléndose en el mar frío, hambrientos de sardinas.

Y le tomo una foto a Raúl. Una foto desde lejos, mientras él camina por allí, viendo el horizonte plagado de cerros y de parras viejas; troncos tan retorcidos como nuestros parabienes hacia el enemigo. Buen tipo Raúl, en todo caso. De los mejores hacedores de vinos que conozco. De los menos prejuiciados. Vinos naturales, la ostia. Y no me jodas con el biodinamismo, por favor, que ya tengo demasiadas preocupaciones con tratar de hacerlo bien.

Hacerlo bien. Mientras el maneja como condenado, yo también trato de hacerlo bien, trato de anotar en mi libretita lo que él me dice, mientras maneja su pequeño Mini Cooper de neumáticos gastados, de apenas unos meses de uso y de ya 80 mil kilómetros; un auto manejado por un poseído. Y ahí viene de nuevo la curva ésa, la que estamos tomando a 140 kms. por hora, la  que termina en una recta, pero que es flanqueada por dos precipicios que se despedazan en las rocas de la Ribera Sacra. Rocas negras.

Ya les contaré de la vida de Raúl y de sus andanzas por Chile y de por qué tiene que hacer un tinto de cepa país en vez de un pinot y de por qué casi todos nos debiéramos dejar de joder con el pinot noir, si es que realmente queremos hablar en serio. Por el momento, se me ocurre hablar de Descorchados.

Y se me ocurre esto a propósito de que estamos cambiando el Descorchados. La idea ésa que nació en 1998, en Burdeos, tumbado con resaca en la cama, junto a mi amigo López Aliaga, luego de haber comprado sardinas en el mercado, borrachos a las 4 de la mañana (la mejor hora para comprar pescados, admitámoslo). Sí, vamos a cambiar esa idea, la que –tumbados en la cama, con la cabeza explotándonos por las orejas- se nos ocurrió con mi amigo López Aliaga. “Y que tal si hago una guía de vinos y me dejo de huevadas?”, le pregunto, mirando al cielo ocre del departamento por el que entonces vivía con mi mujer, allí en Burdeos. “Dale, buena idea”, me dijo él. “Ok.” Le dije yo.

Hasta ahora, el Descorchados usaba el mismo sistema que –más o menos- todas las guías de vinos usan. Van y piden vinos. Los prueban (a ciegas, en el caso de Descorchados) y luego les ponen puntos y escriben algo sobre los sabores y aromas y –en el caso del descorchados- también algo sobre el lugar o sobre la vinificación, cuando el vino lo amerita. Pues bien, con la vuelta de tuerca que pretendemos darle a nuestra guía, lo que ambicionamos es profundizar en nuestro sistema de degustaciones, darle más capas, enfocarnos en las notas de cata, en la de los vinos más destacables y también en aquellos que nos parecen buenos en niveles más bajos de  ambición.

El cambio es éste. Vamos a dividir nuestras catas en dos momentos. El primero –y aquí la gran novedad- será cara a cara con los enólogos y productores. Ya los estamos invitando para que se vengan a las oficinas de Vinorama y para que, juntos, catemos, para que conversemos sobre sus vinos, para que les demos vueltas a las ideas que ellos tienen de su trabajo, de sus metas enológicas. Lo que queremos, en el fondo con esto es aprender, pero también darle más riqueza a nuestras notas de cata, que no sean sólo “esto huele a frambuesas y fresas y hierbas y vaya uno a saber qué más.”

En los meses de julio, agosto y septiembre estaremos conversando y catando con la casi totalidad de los productores de vinos en Chile y en Argentina (en Argentina lo haremos durante agosto, en Mendoza) para así poder entender lo que pretenden con sus vinos. Algunos me han dicho que es como rendir examen. No es así. Lo que pretendemos es conversar y poder obtener mucha más información que la que sólo nos entrega la copa. Y también contarles lo que para nosotros es el vino, cómo son los vinos a los que les va mejor en el Descorchados, qué deben tener,  qué buscamos.

En una segunda degustación, vamos a tomar todos los mejores vinos de esa primera cata y esta vez sí los vamos a probar a ciegas, por categorías, como siempre lo hemos hecho, para elegir a los más destacados en cada cepa, en cada estilo, en cada región.

Así es que así estamos. Partimos ahora, en una semana. Ya les voy contando cómo nos va en esta nueva aventura. Los calendarios a ambos lados de la Cordillera ya se están llenando y nosotros lo único que queremos es empezar.

 


  1. maria says:

    Està claro, Patricio, que las buenas ideas (y las malas), brotan con alcohol en la sangre. Me parece super interesante este nuevo enfoque de Descorchados, sobre todo porque siempre has defendido, que detràs del vino, hay una persona, una trayectoria, un proyecto y muchas horas de trabajo de un equipo y eso, a veces, no se refleja en las notas de cata.
    saludos

  2. Samir says:

    Boas novidades em Descorchados. Vamos esperar. Tenho uma dúvida. Como será a liberdade de escrever se as opiniões de Patricio e a dos enólogos forem diferentes/ distintas? As maiores importações de vinhos no Brasil são do Chile e Argentina. Seria possível ao final de Descorchados publicado no Brasil indicar as importadoras dos vinhos?
    Saludos!

  3. Editor says:

    María, las buenas y las malas ideas emergen de ese tipo de estados, seguro! Ya te iremos contando cómo nos va en esta nueva experiencia. Se viene intenso, en todo caso. Y, a propósito de intensidad, Samir, en el vino es habitual el no estar de acuerdo. Y tu idea de publicar las casas importadores es muy, pero muy buena. Voy a transmitirla a la gente de Adega. Gracias!!!

  4. Rodrigo says:

    Hola Patricio, me parece muy buena la iniciativa y ojala que sirva para un enriquecimiento cruzado entre ustedes y las viñas, pero que no se vaya a un extremo donde se dé un enfoque de perseguir el olimpo de Descorchados ya que esas palabras de “qué deben tener, qué buscamos” suenan a algo así y el resultado sea solo vinos del gusto de Descorchados o sea una Tapiazación del vino en Chile.
    Slds,