Sin disfraces, segunda parte
Por Patricio Tapia

Es probable que suceda, que los vinos de Uruguay lleguen al pódium en donde merecen estar y que, luego de eso, todo se vaya al carajo. Que comiencen a arribar  los asesores extranjeros (ya han llegado) con sus teoría sobre lo que le gusta a la gente, su madera nueva, su madurez tardía, su dulzor, su odio a la rusticidad. Es probable que suceda, aunque no creo que suceda pronto o, al menos, no creo que llegue a ser tan grave como lo ha sido, por ejemplo, en Argentina, donde las fuerzas de la sobre extracción y el abuso de la barrica casi acaban con todo, y aún lo siguen haciendo.

En Uruguay tengo la sensación de que los viticultores son algo más combativos o – también es posible- no tienen el dinero para pagarle el jet privado o la clase ejecutiva al asesor de moda. Conozco a algunos combativos como de Lucca, el “tano” de Lucca y su eterno espíritu iconoclasta. O Carrau y su lado más clásico o Viñedo de los Vientos y su constante experimentación, como si hacer el vino fuera un juego permanente. Y también está Estela de Frutos que hace un tannat tan delicioso que dan ganas de que fuera jugo de cerezas. Jano se llama.

No creo que ellos transen. No creo que ellos -incluso si tuvieran el dinero- paguen por el combustible del jet privado o los espumantes de clase ejecutiva o los miles de euros que cuestan las barricas nuevas. Tampoco creo que se traguen el discurso de que el tannat se necesita cosechar mucho más tarde para que se suavice. Disfraces.

El tannat es una cepa deliciosa, pero que no cautiva a la primera. No es como el malbec, por ejemplo, la niña bonita que con sus aromas te deja embobado. El tannat es más hosco, más distante. No es aromático; es rudo en la boca, con taninos salvajes que se unen con la acidez para armar una estructura que puede ser similar a la baga de Bairrada o al sagrantino de Montefalco. Vinos hechos de cemento. Así de importante.

Los mejores tannat crecen sobre los suelos arcillosos y calcáreos de Canelones, especialmente si son de parras viejas. Pero también hay otras zonas, hacia la costa, hacia los montes (no hay muchos montes), hacia el interior, con distintos suelos, con distintos climas, que también dan tannat exquisitos. Siempre que haya arcilla, siempre que haya cal (y a veces granito y hasta pizarra) el tannat tiene su personalidad asegurada.

Estuve en Uruguay, catando sus vinos, a propósito de un nuevo capítulo del Descorchados que, por primera vez, incluirá los vinos uruguayos de unas veintitantas bodegas (no hay muchas más) junto a los vinos argentinos y chilenos. La idea es debutar con la edición de México y luego seguir con las otras ediciones latinoamericanas. Me interesa Uruguay, me importa lo que suceda allí. Sus vinos no tienen que ver con lo que se hace más al sur. No tienen ese clima favorable y esas condiciones naturales ideales que tanto mal le han hecho al vino chileno y al argentino. Son un país pequeño, no tienen grandes ambiciones; incluso hasta hay que convencerlos a veces de que lo que hacen es de clase mundial, porque los vinos de clase mundial nunca (nunca) crecen en vergeles, sino que en condiciones complejas, como la humedad de Montevideo, la cercanía del río y el mar, esa humedad que ha hecho una suerte de selección natural y que dejó al cuero duro del tannat como sobreviviente.

 


  1. Excelente tus opiniones y narraciones como siempre. Saludos

  2. Marcos says:

    Me gusta tu columna mucho , por ser uruguayo y porque aciertas en algo bien nuestro, nos cuesta creer en nosotros mismos, en la calidad de lo que hacemos.
    Además de mis reconocimientos tengo otra pregunta para vos, veo que resaltas el tannat como insignia uruguaya, ¿te parece que hay otras cepas de clase mundial en mi querido país?

    Gracias desde Montevideo

  3. [...] tu Comentario 14/03/13 Fuente: Vinorama | Patricio [...]

  4. MARITA says:

    Comparto tu nota y agrego que al viajar he sentido que tanto la gente y su vino son impecables.

  5. Patricio, muy buen post, coincidimos en casi todo. Me gusta el Tannat de Uruguay pero mas el de Cafayate. Dejemos de pagar combustibles de Jets privados y alojamientos costosos; seguro así nuestros vinos ganaran en identidad.
    Satute Patagónico

  6. Samir says:

    Siempre tenemos la idéia de que el tannat necessita de um par de años para acalmar sus taninos. También tenemos la idéia de que los taninos de tannat son los mejores para el salude de lo coración.
    Saludos
    Samir.